IRRATIONAL MAN

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Ser es hacer. Immanuel Kant.

Hace varias semanas vi la última película de Woody Allen, “Irrational Man”. Además de entretenerme, me hizo reflexionar sobre algunos aspectos. Para mí el tema principal de la película versa sobre el sentido de la vida, e invita a preguntarse si todo vale para encontrar ese sentido.

El director nos hace ver, a través de su protagonista principal, que todos necesitamos de un propósito para que nuestra vida tenga sentido. Sin ese propósito, sin ese algo que le dé sentido, la vida se vuelve insulsa, gris, anodina, se apaga, no apetece vivirla. Y a continuación nos hace cuestionarnos, presentando un tema crucial, como es el de la libertad y la moralidad de los actos. ¿Vale todo para sentirse vivo? ¿El fin justifica los medios? ¿Es la libertad un bien supremo al que no ha de ponerse límites? ¿Dónde empieza y dónde termina ésta?

Woody Allen nos habla también de la banalidad del mal, citando a Hannah Arendt, filósofa alemana de origen judío, en cuyo libro “Eichmann en Jerusalén” (el cual recomiendo leer) acuñó dicha expresión. ¿Qué es el mal? ¿Son monstruos todos aquellos que lo cometen? ¿Qué hay acerca de las consecuencias de nuestros actos? ¿Y de la culpa?

A lo largo de la película se dan cita la fenomenología de Husserl, el existencialismo de Kierkegaard y el criticismo de Kant. Al principio, de forma superficial, a través de las citas de bajo nivel presentadas por Joaquín Phoenix, que representa al profesor de filosofía que protagoniza la cinta. Pero después, esa filosofía remonta el vuelo y cobra sentido, dando un giro a lo que veníamos viendo en la película hasta ese momento. Es entonces cuando uno comienza a hacerse todas esas preguntas citadas anteriormente.

Como coach que soy, me parece muy interesante ese tema principal de encontrar algo que dé sentido a nuestra vida. La película nos muestra claramente la diferencia que hay entre pasar por la vida sin más, dejando que esta transcurra sin aliciente alguno, y vivir la vida en plenitud, poniendo en ese ejercicio del vivir todo nuestro empeño. Y la diferencia está en encontrar o no encontrar algo por lo que merezca la pena vivir.

Desear es una gilipollez

Quiero terminar con una frase de la película que también llamó mi atención. Es una frase de uno de los personajes, no recuerdo bien de quién, que viene a decir que “desear es una gilipollez; hay que actuar”. No puedo estar más de acuerdo. Está bien desear cosas, tener anhelos. Pero si no se actúa, si uno no se pone en marcha, si no se persiguen esos anhelos, de nada sirve desear. Es más, puede llegar a provocar grandes frustraciones. Empieza por soñar tu vida, es más, sueña cosas grandes. Pero después, atrévete a ponerte en marcha para alcanzar esos sueños. A través de “El sueño del héroe” te invito a ello. Y también te invito a, si te apetece, reflexionar a través de comentarios a este artículo sobre las preguntas planteadas en él. ¡Gracias por tu colaboración!